VEGETARIANISMO

El vegetarianismo es una elección dietética voluntaria y autoimpuesta. Vegetariano es aquel que se abstiene de comer animales (carne de cualquier animal, ya sean vacas, peces, ovejas, aves, mariscos, etc.), pudiendo o no consumir huevos (ovo-vegetarianismo), miel (api-vegetarianismo) y productos lácteos (lacto-vegetarianismo) y sus combinaciones. Aparte de estos principios comunes, no existe un “vegetariano típico”, y en función de las razones que los motivan (Derechos de los Animales, ética, salud, ecología, religión, etc.), existen tipos muy diferentes.

VEGETARIANISMO

VEGETARIANISMO

NO es:
» No es una dieta de adelgazamiento.
» No es un sistema aplicable sólo a determinadas personas.
» No es un modelo de alimentación cerrado y único para todos.
» No es sectario ni religioso, aunque algunas religiones lo predican.

SÍ es:
» Una forma de comer plenamente válida basada en principios nutricionales, a partir de una elección personal sensata, prudente y meditada.
» Una forma de vida basada en el respeto a todas las criaturas vivientes, en convivencia con el resto de los seres.
» Un sistema que siguen con éxito millones de personas.
» Un sistema beneficioso para la salud, los animales y el medioambiente.
» Un sistema recomendado por los sectores más avanzados de la medicina.

Cómo empezar? ::: Cambios progresivos (aunque a mucha gente le resultó más fácil hacerlo de forma radical)

El cambio a una dieta vegetariana es más fácil de lo que puedas pensar. La mayoría de las personas, agen sbobet tanto si son vegetarianos como si comen animales, típicamente utilizan una gama reducida de recetas; una familia media come tan sólo 8 ó 9 platos diferentes de forma repetida.

Algunas personas deciden pasar de su dieta habitual a un esquema vegetariano de golpe. Sin embargo, los hábitos de toda una vida pueden representar un enorme obstáculo para el cambio. Por eso, otros prefieren un acercamiento más gradual, observando una regla: la progresión. Esto permite una transición cómoda y ofrece tiempo para encontrar muchas nuevas formas de cubrir las necesidades nutritivas. En efecto, las molestias que algunas personas pueden experimentar son más bien culturales, suelen ir más relacionadas con el aspecto psicológico (temores, ansiedad, ganas reprimidas de comer algo).

Hay quienes sugieren empezar por adoptar un día a la semana de alimentación totalmente vegetariana, posteriormente pasar a dos días por semana, después tres, y así sucesivamente hasta alcanzar una dieta vegetariana cotidiana. Pero esto no siempre puede resultar fácil en la práctica.